domingo, 1 de noviembre de 2009

Exoplaneta

para una turista con Alma sideral

Aún no se puebla este mi pequeño planeta, sin embargo he girado instrucciones para iniciar la construcción de un parque cósmico, y sembrarlo de Anarbos... sí, ya sé, te preguntarás qué es eso, y no es más que árboles. Ordenaré también que cuelguen, además de palabras, púlsares y cuásares multicolores. Serán Anarbos que tengan, en lugar de hojas, centellas. ¿Sabías que en lugar de pasto hay semillas ardiendo en el suelo? Son de un rojo vivo, ardientes pero que no queman. A cada paso se levantan las pavesas que, al enfriarse, tornan de un rojo encendido a un naranja pálido, luego en amarillo mango y de ahí se vuelven grises, y luego se deshacen al caer al suelo.

Hoy por la tarde iré a buscar nebulosas. Sacaré mi acercador de distancias infinimétricas. Rebuscaré cada 20 grados, y si tengo suerte es posible que encuentre una nunca antes vista, y entonces le pondré tu nombre. ¿Cómo quieres que la llame? Debes decírmelo porque esto es para la eternidad y no debemos esperar. Si me preguntaras a mi, diría que bien podría llamarse "fuego" "aqua" o tal vez "Leda". Sin embargo será tu nebulosa y eso lo decidirás tú.

La novedad de mi planeta es su naciente Luna No es igual a la tuya, pero es mía, de mi planeta, y eso es un placer egoísta, lo sé, pero no encuentro aún con quien compartirla y hacerla en lugar de mía, "nuestra". Tendré que girar instrucciones para elegir un nombre que no sea Luna. Tal vez sea Anul... pero ya habrá tiempo de considerarla conmigo mismo. ¿Ya te dije cómo se llama el aire en mi planeta? Se llama Boria. El cielo es Asombro y lo que en la Tierra se dice "Paisaje", en mi pequeño planeta iluminado se llama Maravilla.

Pensarás que no estoy bien de la cabeza, pero es la primera impresión. Cuando visites mi planeta sabrás de qué hablo. En tardes ocres monto lo que ordinariamente llaman "Caballo"; acá la llamo Esperanza. Entonces salgo a cabalgar sobre Esperanza, abarcando grandes extensiones de pavesales, admirando Maravillas. ¿Te suena más lógico ahora? Sé que sí. Recuérdame instaurar viajes turísticos a Confines... es decir, a la playa. Ahora bien, decidí nombrar Mar al Mar, igual a la Tierra. Nunca habrá nombre más hermoso para ese azul infinito.

Te mando besos y abrazos de un color puro. Deseo este desde lo más profundo de mi corazón y tal vez no se necesite un salto cuántico, tal vez baste sólo con mirar la Cruz del Sur.

Exoplaneta II

Buenas noches... Días para vos, que leerás esto por la mañana de un día que aún no existe. Te escribo desde mi planeta, donde anoche cayó del cielo una lluvia de luciérnagas meteoríticas y púlsares tomaron por asalto el ritmo de mi corazón, acompasando mi sueño. Quienes habitamos el planeta donde vivo se reducen a mi persona, gozo de facultades extraordinarias que ningún otro conoce; sólo Yo. Hoy te las confieso a vos. A veces grito una palabra, una frase, y esta da la vuelta a mi mundo en segundos, regresando con un puñado de palabras nuevas que se adhieren contagiadas del eco, la resonancia del grito. Las atesoro sólo un momento, luego las junto con cuidado y las lanzo al espacio, y como la gravedad en mi planeta es mucho menor a la de cualquier otro conocido, flotan y se elevan buscando algún eco que las lleve de nuevo a otro lugar, a otra circunstancia, y las pasee y las llene de música, o de alguna otra expresión que las sublime, las magnifique y las aparte de la banalidad.

¡Claro! ¡En mi planeta hay música! El ritmo es una tradición irrepetible en cada púlsar clavado como centinelas en las esquinas del norte, muy al norte donde el vacío supone un abismo interminable, pero eso es sólo un mito, una mentira que fundé para que las futuras generaciones tengan la curiosidad de investigar en confines, y puedan entonces correr una aventura. Porque a mi me gusta la temeridad, la adrenalina. Conozco la verdad de ese abismo, y a pesar de eso aún me emociona y me contrae el estómago cuando la pienso.

En mi planeta la felicidad es algo natural, igual que el amor, el asombro y la maravilla. En mi planeta no hay aniversarios porque los años no existen, sólo el día y la noche. La fiesta late en mi piel y la algarabía aguarda, agazapada, el momento de saltar sobre mí cuantas veces puede. Desde mi planeta puedo ver otros más... pero no me atraen. Son oscuros algunos, grises otros, y los menos nebulosos conservan un color marrón, sin brillo. Estoy seguro que desde sus propios planetas los habitantes ven al mío como una luz brillante en el horizonte, una suerte de galaxia, y no los desmentiré. He prometido a mi otro yo no dirigir nunca más ninguna caravana. He colocado una mesa con pan del día, vino y música de los anillos de Saturno. Es música que jamás has escuchado. Dicen quienes saben que es casi celestial. El sonido del Big Bang es un éxito muy tocado ya por las estaciones universales, y en lo particular sólo lo escucho cuando el abismo del que te hablé aprieta mis ganas.

Como podrás notar, en mi planeta hay muchas cosas por descubrir y otras más por confirmar. Si un día vienes por acá, te hablaré de cuándo fue creado el universo, las galaxias, las nebulosas, las estrellas enanas y lo delirante de viajar a través de un hoyo de gusano, saltando de allá para acá. Si tenemos suerte saltaremos de planeta en planeta y te enseñaré las lunas de Júpiter, las de Saturno y las de Neptuno. Lo más emocionante será cuando nos paremos en la Luna o el Sol, para ver cómo la danza del universo actúa para nosotros. Terminaremos en el cinturón de Orión, y si te quedan ganas y no estas cansada, nos daremos un beso tierno, pero con la intensidad de un haz de luz, sin velocidades cósmicas ni apuros planetarios. ¿Te animas a venir a mi planeta? Ya me dirás.

Quien te extraña y te espera, como quien espera el próximo eclipse de mar.

miércoles, 15 de abril de 2009

Punto y aparte

No volveré a encontrarme con la Luna hasta dentro de 27 días, aproximadamente. En esta semana aprendí que la Luna se encuentra a una distancia de 384,400 kilómetros, que su período orbital es de 27 d 7h 43,7 min. También que cuando está en plenitud, refleja la luz del Sol hacia la Tierra con una intensidad 400,000 veces menor que el astro de fuego. Que su edad se calcula en la pequeña cantidad de 4,527 millones de años, y que nació del reagrupamiento del material magmático proyectado en el espacio, debido al choque de la incipiente tierra con otro planeta similar a Marte. Se tiene conocimiento que la Luna se aleja de la tierra tres centímetros al año, y esto provocará en un futuro la separación de la Tierra y su probable destrucción, pulverizándose, y que mucho de sus restos formarán anillos similares a los de Júpiter en nuestro planeta Tierra. ¿Suena alarmante? Pues esto sucederá dentro de algunos millones de años, así que ni ustedes ni yo estaremos para atestiguarlo.

Una novedad en mi incipiente trabajo de astrónomo aficionado, es la de enterarme que existen... bueno, que hay frecuencias que son adaptadas para ser escuchadas por los humanos. Son frecuencias varias y variadas los que producen sonidos en el espacio. Oír a Titán, Ganímides o el Big Bang, la expansión del universo que aún continúa, hace que mi cabeza asocie espacios vacíos, oscuros e infinitos. Un pulsar suena a ritmo afroantillano, y el sonido del Sputnik me recuerda que fueron los rusos quienes comandaron el conocimiento del espacio exterior en esta nueva era. Estoy seguro que el Capitán Jack conoció muy bien estos sonidos igual que si oyera gaviotas o ballenas, en el infinito mar del universo.

Cierro este punto con un par de fotografías tomadas por dos blogobservadoras, quienes me acompañaron desde su espacio en este inicio de viaje. Ojalá y nos veamos en una constelación, próximo objetivo de esta travesía.

Foto: Susy
Fotografía digital
Cámara Canon PowerShot
A550 de 7.1 mega pixeles
lente de 23.2 mm y de zoom 4X
Fue tomada el día 07 de Abril de 2009, a las 20:20 hrs.


Foto: Anghie
Fotografía digital
Cámara Samsung KENOX S630
ISO 400
Tiempo de exposición: 08''
Dimensiones: 2784 x 1856 cms.
Fue tomada el día 08 de Abril de 2009

domingo, 12 de abril de 2009

Muy alto en la Luna



En algún lado está la música, cuan débil es sintonizarla. En algún lugar está el cielo. En lo alto la luna desaparece y el amor está tan lejos, pero se comienza a hacer realidad cuando tú me amas como yo te amo.

En algún lugar hay música tan cerca, tan lejos. En algún lugar hay cielo, es donde estarás y la oscura noche brilla si tú vienes conmigo. Mientras estés aquí estará mi corazón.

*Se recomienda el uso de audífonos para una mayor experiencia sonora

Autor del archivo sonoro: Emilio Ruiz
Fecha: Octubre de 2008
Equipo: Edición en computadora

viernes, 10 de abril de 2009

Fotos experimentales de la Luna

Día: Viernes
Hora: 23
Observatorio: Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; México
Altura: 520 msnm
Objeto: Luna
Tiempo de observación: 52 minutos
Equipo: Computadora (programa Stellarium versión 0.9.1 para LINUX, como apoyo de mapa estelar), Binoculares MIZAR 12-45 (potencias) X 70 mm (diámetro del lente objetivo), Cámara digital SONY Cyber-Shot, tripié.

Comentarios: El día de hoy por fin pude realizar la fotografía que imaginé en días anteriores, y era un acercamiento, más allá de mis limitantes técnicas, de la Luna. La fórmula Cámara+Binoculares+Luna me llevo resolverla más de dos horas, suma de los días de observación. En los anteriores intentos sólo logré fotos con efectos caleidoscópicos, debido a la dificultad que representa sostener la cámara sin moverse tras el lente del binocular, al tiempo que enfoca el objeto. Sé que no son fotos para concurso pero me dejan satisfecho. ¿Es fácil? Veamos.

Se arma el tripié, luego se montan los binoculares. Se alinea hacia el objetivo buscando definir la imagen lo mejor posible. Se ajusta la cámara en modo nocturno, a 6 megapixeles, y lo demás se deja en automático, luego se coloca tras uno de los lentes de los binoculares y se busca la posición correcta. Una vez que la imagen aparece sin brillos ni desenfoque se hace la foto. Yo hice once fotografías, de las cuales pongo a la consideración de ustedes cuatro de ellas. En un futuro inmediato espero lograr fotografías de estrellas. Ya se acerca el final de mis observaciones a la Luna. Aún debo publicar fotografías de dos blogoservadoras, además de un audio de mi querido amigo y asesor, administrador de archivosonoro

El orden va de la siguiente manera, aparece primero el resultado final y tres intentos que consideré antecedieron al resultado que buscaba: un acercamiento.





La ciudad idiota

Para Tonalli, por mejores cielos.

Barrio Niño de Atocha, 1980.

¡Toño! ¿Ya estás listo pa’l eclipse? Salgo emocionado a la esquina, es mi primera pelea. Siento que estuve preparado desde siempre. Hay que hacer harta bulla porque un perro malo se quiere comer a la Luna. Lleno con piedras un bote de equis bebida. La batalla comienza. El feroz cánido oculta su negrura en la noche, intenta tragarse al astro. Entonces estallan los gritos, ruido de media docena de niños con botes por armas. La Luna comienza a oscurecerse. La batalla parece perdida. El Negro, su hermano y yo nos miramos un segundo. Levantamos la vista al cielo para gritar: ¡Pinche perro verga! ¡Chinga tu madre! Pronto se unen otros, gustosos, lanzando potentes insultos hacia el cosmos. La Luna empieza a recuperar su color. Algarabía total. ¡Ya casi ganamos! ¡Hay que seguir! Arrojamos impetuosos la última ofensiva, obteniendo como recompensa una Luna plena. Brincos y apretones. La celebración es sincera. Cumplimos sin saber con un rito antiguo, salvar esa noche un nuevo amanecer del Quinto Sol.


Barrio de Guadalupe, 2008.

Hace minutos concluyó el eclipse lunar. Lo vimos desde el techo de la casa. Yo peleé alguna vez esta batalla, le digo a mi compañera. A media interposición, bajo la vista para descubrir a dos chicas, viendo el suceso por televisión, en una tienda de chácharas, como si se tratara de otro cielo, de otro planeta. En las calles nadie mira. La gente deambula sin saber que arriba, en la oscura noche, un ser maligno está devorando avasallante al mito, sin resistencia alguna de la ciudad idiota.

¿Amanecerá?

jueves, 9 de abril de 2009

LUNA LLENA

(click en la imagen para mayor resolución)

Día: Miércoles
Hora: 23
Observatorio: Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; México
Altura: 520 msnm
Objeto: Luna y constelación de Virgo y Boyero
Tiempo de observación: 45 minutos
Equipo: Computadora (programa Stellarium versión 0.9.1 para LINUX, como apoyo de mapa estelar), Binoculares MIZAR 12-45 (potencias) X 70 mm (diámetro del lente objetivo), Cámara digital SONY Cyber-Shot

Comentarios: Luego de haber checado el estado del tiempo y comprobar durante el transcurso del día el pronóstico de un cielo despejado, decidí adelantar mí observación. Cargué con mi equipo hasta el techo, sin avisarle a nadie y sí, ahi estaba, brillante, a pesar de la densa atmósfera, la cual entorpecía mi segundo propósito: observar la mayor cantidad de constelaciones. Al menos la Luna estaba al alcance.

Acostado, mirando al sureste, preparé los binoculares y apunté. La descubrí hermosa, flotando espectacular. Cambié gradualmente de 12 a 45 potencias, logrando ver detalles que sólo en fotos y animaciones de otros había conocido. Dirigí un poco más al Este el aparato, y hallé una estrella de color azul, que a simple vista no se distinguía tanto. Encendí la pantalla y felizmente encontré esa estrella azul , que es parte de las 12 que componen la constelación de Virgo, su nombre: Spica, con una distancia de 262.18 años luz. Si había logrado ver una estrella, bien podría observar algunas más. Ubiqué en el mapa estelar a Arcturus, luego, con los binoculares, la hallé más al norte. Es una estrella brillante, parte de las 8 restantes que forman la constelación Boyero, desconocida para mí, con una distancia de 36.71 años luz . Giré en la misma línea hacia el sur, hallando a Saturno, que se destacaba entre la densa atmósfera. Busqué sin exito en las demás direcciones y sólo hallé pequeñas estrellas casi imperceptibles. Esto me llevó a pensar que en un futuro tendré que cambiar de observatorio. Ahora, con mi techo, basta para observar mi objetivo principal: La Luna.


(click en la imagen)

Preparé la cámara y capturé 18 fotografías. Cada una de ellas con la mayor precisión que me fue posible, porque en el transcurso de mi observación, una turba de furiosos zancudos me tuvo en jaque, poniendo a prueba mi determinación. Dí por concluido mi ejercicio conectando la cámara a la computadora para descargar mi red estelar. La foto que logré, estoy seguro dejaría satisfecho al Capitán Jack, debido a mis recursos y las condiciones atmosféricas. Considero que esta noche he logrado avanzar en gran medida mi redescubrimiento de la Luna. Debo antes consultar una última cosa en el mundo antiguo. Debo decidir, en próximas fechas, mi siguiente objetivo en esta ruta estelar.


martes, 7 de abril de 2009

Los hijos de la Luna

Hoy martes siete de abril, continúa el mal tiempo. Ahora la paciencia deberá ser mi mayor aliada. He decidido escribir para ordenar mis ideas, y así responder al cuestionamiento que me ha hecho un colega y amigo: ¿Qué le ves a la Luna?

A un día y horas de este viaje, varias personas me han hablado de cómo este astro ha influido en los seres vivos que habitan nuestro planeta, y que se resume en lo siguiente: La luz del Sol que refleja la Luna, más el efecto gravitacional, brindan propiedades extraordinarias en la mayoría de los seres humanos, animales y plantas. La regla parece definir que si los tres anteriores son "plantados" o "cosechados" en Luna llena, tendrán propiedades potenciadas tales como tamaño, fuerza, resistencia, pronta regeneración y longevidad.

Tal vez esté equivocado, pero esa es la constante, ya sea que se hable de seres humanos, animales o cosechas. Asimilo la abstracción y salto al pasado para imaginarme cuántos años y generaciones le llevó al hombre comprender este fenómeno, y transmitirlo hasta la actualidad, donde no podemos saber a ciencia cierta el orígen de estos ciclos, pero que se han aplicado para mejorar y aprovechar al máximo esta propiedad del efecto lunar. ¡Uf! Demasiado para mí.

La cereza la puso el licenciado Kincho con K, con este relato lleno de sabiduría. Una pareja de enamorados, mirando la Luna de octubre en una noche copainalteca:

-Mi amor, ¿ya viste qué hermosa está la Luna?

A lo que la dama responde:

-Sí, mi amor, como para capar cochi.

lunes, 6 de abril de 2009

Luna


Día: Lunes
Hora: 20
Observatorio: Tuxtla Gutiérrez, Chiapas; México
Altura: 520 msnm
Objeto: Luna
Tiempo de observación: 15 minutos
Equipo: Computadora (programa Stellarium versión 0.9.1 para LINUX, como apoyo de mapa estelar), Binoculares MIZAR 12-45 (potencias) X 70 mm (diámetro del lente objetivo), Cámara digital SONY Cyber-Shot

Comentarios: Con el afán de desandar los pasos del Capitán Jack, decidí de una vez instalar mi observatorio en el techo de casa. El primer inconveniente fue una ráfaga de viento, el segundo fue que, al mirar el cielo sobre mi cabeza, lo hallé repleto de nubes, las cuales se movían de N a S. No me amilané, encendí mi cámara y, en el momento que se hizo una brecha entre las nubes, tomé la foto que está al inicio de mi bitácora; consideré inútil sacar los binoculares. Coloqué en una silla la pantalla hallada del aterrizaje. Ingresé las coordenadas para ver lo que me estaba negado por las nubes. Al N aparece Saturno, brillante, y un poco más allá la constelación de Leo. Tendré que idear una manera para lograr fotografías con mejor calidad.
Cometí varios errores que estoy seguro el Capitán Jack no cometería. Ahora, antes de decidir observar el cielo, consultaré el estado del tiempo. Deberé realizar mis observaciones a otra hora de la noche, cuando las luces de la ciudad sean menos. Si las condiciones no cambian tendré que mudar mi observatorio a otra parte. Por último, no avisaré a mi compañera (que ignora mi reciente hallazgo) cuando suba al techo, porque ahora debo bajar, junto con mi equipo de observación, un montón de ropa lavada ayer domingo.
Parece que el día jueves, nueve de abril, habrá mejores condiciones.